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Principios CARE para datos abiertos 

Principios CARE para datos abiertos que consigan un impacto positivo en comunidades vulnerables – Fuente: https://datos.gob.es/es/ 

En los últimos años, las iniciativas de datos abiertos han transformado la forma en que, tanto instituciones públicas como organizaciones privadas, gestionan y comparten la información. La adopción de los principios FAIR (Findable, Accessible, Interoperable, Reusable) ha sido clave para garantizar que los datos generen un impacto positivo, maximizando su disponibilidad y su reutilización.

Sin embargo, en contextos de vulnerabilidad (como pueblos indígenas, minorías culturales o territorios en situación de riesgo) surge la necesidad de incorporar un marco ético que garantice que la apertura de datos no derive en perjuicios ni profundice las desigualdades. Aquí es donde entran en juego los principios CARE (Collective Benefit, Authority to Control, Responsibility, Ethics), propuestos por el Global Indigenous Data Alliance (GIDA), que complementan y enriquecen el enfoque FAIR.

Es importante señalar que, aunque los principios CARE surgen en el contexto de las comunidades indígenas (para asegurar una soberanía efectiva de los pueblos indígenas sobre sus datos y su derecho a generar valor de acuerdo con sus propios valores), estos pueden extrapolarse a otros escenarios diferentes. De hecho, estos principios son muy útiles en cualquier situación donde los datos se recolecten en territorios con algún tipo de vulnerabilidad social, territorial, medioambiental o, incluso, cultural.

Este artículo explora cómo los principios CARE pueden integrarse en las iniciativas de datos abiertos generando un impacto social sobre la base de un uso responsable que no perjudique a comunidades vulnerables.

Los principios CARE en detalle

Los principios CARE ayudan a garantizar que las iniciativas de datos abiertos no se limiten a aspectos técnicos, sino que incorpore también consideraciones sociales, culturales y éticas. En concreto, los cuatro principios CARE son los siguientes:

  1. Collective Benefit (beneficio colectivo): los datos deben usarse para generar un beneficio que sean compartido de manera justa entre todas las partes involucradas. De esta manera, la apertura de datos debería apoyar el desarrollo sostenible, el bienestar social y el fortalecimiento cultural de una comunidad vulnerable, por ejemplo, evitando prácticas relacionadas con los datos abiertos que solo favorezcan a terceros.
  2. Authority to Control (autoridad para controlar): las comunidades vulnerables tienen el derecho a decidir cómo se recopilan, gestionan, comparten y reutilizan los datos que generan. Este principio reconoce la soberanía de los datos y la necesidad de respetar sistemas de gobernanza propios, en lugar de imponer criterios externos.

  3. Responsibility (responsabilidad): quienes gestionan y reutilizan los datos deben actuar con responsabilidad hacia las comunidades involucradas, reconociendo posibles impactos negativos y aplicando medidas para mitigarlos. Esto incluye prácticas como la consulta previa, la transparencia en el uso de los datos y la creación de mecanismos de rendición de cuentas.

  4. Ethics (ética): la dimensión ética exige que la apertura y reutilización de los datos respete los derechos humanos, los valores culturales y la dignidad de las comunidades. No se trata únicamente de cumplir con la legalidad, sino de ir más allá, aplicando principios éticos a través de un código deontológico.

En conjunto, estos cuatro principios ofrecen una guía para gestionar los datos abiertos de manera más justa y responsable, respetando la soberanía y los intereses de las comunidades a las que esos datos se refieren.

CARE y FAIR: principios complementarios para datos abiertos que trascienden